Medio día, interminable y denso día, voces exaltadas, lágrimas involuntarias...
Miré mis grilletes y las yagas ke me habían provocado...
Sólo pude lamentarme...
Algunos meses después, es así cómo me liberé de los desérticos y espaciosos sábados..
Y ahora sólo quedan cicatrices, eso veo o eso parece, tal vez siga atada...
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