Medio día, interminable y denso día, voces exaltadas, lágrimas involuntarias... Miré mis grilletes y las yagas ke me habían provocado... Sólo pude lamentarme... Algunos meses después, es así cómo me liberé de los desérticos y espaciosos sábados.. Y ahora sólo quedan cicatrices, eso veo o eso parece, tal vez siga atada...
viernes, 22 de febrero de 2008
Sodio!
Y los dientes no rechinaron!Un día miércoles comprendí el valor del silencio, después desapareció y no volvió nunca más...Luego el abrumador sonido de una respiración, luego el molesto escándalo matutino...Por esos colmillos volvió a correr sangre, retornó el hambre voráz junto a una tarde de invierno, destrozando con sus garras el último rastro de esperanza...Los dientes no chocaron más por que sus ojos tomarón nuevamente la mirada despectiva y maniática, solo aplacada por alguien que nunca podrá reemplazar...Gracias a un murmullo insoportable, esperaré en otra habitación, en otro cuadro, otra ocasión
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